El país registra 1.241 nuevos contagios de Covid-19
Cicpc esclarece  homicidio de transportista en Guanipa y detiene a dos sujetos 
Alcaldía de El Tigre junto a vecinos acondicionaron el Jardín de Infancia de La Charneca para el regreso a clases
José Brito: Tic, Tac el reloj avanza, pronto tendremos un gobierno de verdad en Anzoátegui
Condenan a 23 años de prisión al militar que asesinó a David Vallenilla
De aquí mismo / Plaza El Generalísimo
Creadores del sur / Oscar Rodríguez
Teatro 3 presenta “Apariciones públicas del doctor José Gregorio Hernández” en Caracas
Beneficiarios de la pensión 100% Amor Mayor deben esperar hasta noviembre para el cobro de aguinaldos 
Arranca producción de gasolina en refinería Cardón
Conindustria prevé un ligero incremento en ventas para finales de año
Elton John saca una colección de 16 canciones con algunos artistas
Endrina Yépez recordó el homicidio involuntario de Julie Restifo
Falleció a los 91 años la artista plástica venezolana Lía Bermúdez
Alec Baldwin tras tragedia en el set de “Rust”: “Mi corazón está roto”
Crónicas de mi ciudad / La arepa, una comida común
Retorno de los cuaternarios
Zapatero y la mina de oro
Abogado Javier Carías: el voto es la mejor forma de solucionar los problemas del país
Programa Goleadoras llegará a Venezuela en colaboración con la Federación de Fútbol
Next
Prev
octubre 23, 2021
Hoy sábado 23 de octubre de 2021 | Valor Petro: Bs. 236,7800 para la compra / Bs. 236,7800 para la venta | | IDI: 0,0205| | Sistema mesa de cambio: BCV: $ 4,2111 / BDV: $ 4,1745 / BCV: € 4,9023 / BDV: € 4,8205 | | Menudeo: $ 4,2111 / € 4,9023 para la compra, $ 4,2532 / € 4,9514 para la venta. |

Perfiles guanipenses / “La Rocolita”

Perfiles guanipenses / “La Rocolita”

Cuando el juego de apuestas predilecto y popular de los venezolanos  eran las carreras de caballos,  el juego del  5y6, marcaba la pauta,  (debía acertar 5 o 6 de 6 de las carreras oficiales, entonces vendían para aquellos que no eran estudiosos de “La Fusta” o la “Gaceta Hípica”, las revistas especializadas para tales fines, de tal manera que los jugadores  le dejaban la puerta abierta al azar o la suerte con los  cuadros (formularios) previamente elaborados y pagados a los receptores oficiales de las apuestas del Hipódromo, y se llamaban así, -ciegos- porque los vendían sellados o registrados oficialmente, en sobres sellados y además los distribuían la Sociedad de Ciegos de Venezuela, o sea era una suerte a ciegas.

Acá en El Tigrito había un ciego muy popular que además de pedir su limosna reglamentaria, también vendía sus cuadritos, este ciego era guiado por su compañera de vida una mujer amargada y mal respondona, que se quejaba si la limosna no le parecía suficiente, pero que además se caracterizaba por ser regordeta y de baja estatura que los vecinos la identificaban con el nombre de “La rocola” por su parecido con las famosas Rock-Olas musicales y que solo cuando le otorgaban la limosna le daba un codazo al ciego para que diera las gracias, porque ella solo propinaba insultos a menos que le dijeran un piropo.

A ellos no les conocí sus nombre ni sus apellidos, ni cuando, ni de dando vinieron. Esta pareja procrearon una hija que desde muy pequeña los acompañaba en su trajín de pedir limosnas y en la venta de cuadros del 5 y 6;  fue así como empezó a conocerse como “La Rocolita”, que resultó ser “brincona”,  a los muchachos les pelaba el diente y se derretía toda cuando le decían un piropito, porque a decir verdad la chica de color trigueño, tenía un cuerpo aceptable proporcionalmente, de tal manera que ella se estaba desarrollando a la vista y la caza de los lobos que no escatimaban nada para el acecho.

Ante tantos lobos rondándole, tuvo que caer alguna vez y desde entonces comenzó a parir sin control y sin tener un marido determinado, sin saber a quién le paría ese hijo, igualmente con el tiempo su fisonomía ya mostraba los surcos del deterioro y por consiguiente a consecuencia del constante desafuero, fue muy rápida también la degeneración moral, con cicatrices en el cuerpo y en el rostro, desdibujaron su otrora agradable apariencia, aunque nunca perdió su sonrisa ahora con una marcada deficiencia de piezas dentales, su avidez para conversar y solicitar ayuda; ayuda que pedía para comida y la compra de sus medicinas, porque ella no consumía alcohol, no era borracha ni mucho menos drogadicta.   Ya no vendía cuadros, sólo regalaba sonrisas a pesar de sus carencias, quizás tampoco vendía su cuerpo, tal vez lo regalaba seducida por los halagos de quien le prometía quererla y ayudarla.

“La Rocolita” frecuentaba mucho el cuartel de la policía local, por esos lados se le veía siempre, conversando con agentes del orden público. En una oportunidad fue transferido un agente policial desde el comando de Barcelona y cuando conoció a “La Rocolita” la sedujo y se la llevó a disfrutar de un momento de amor;  como tenía que regresar al comando para el cambio de guardia, lo hizo de manera apresurada y ufanándose porque había tenido un momento espectacular y que la había dejado a ella con una agitación espasmódica,  tendida con unos temblores sin que aún terminara de recuperarse de tan sublime momento;  fue entonces cuando le aclararon que la pobre muchacha seguramente estaba bajo los efectos de su enfermedad, porque ella era epiléptica y  sufría de convulsiones y que cuando le sobrevenían se lastimaba llenando su rostro y cuerpo de cicatrices que la fueron marcando para toda su vida.

Reflexionando pienso que cuando conversamos con alguien nos damos cuenta hasta qué punto una persona  es aceptablemente normal, más aun si se es policía, por eso digo que desde hace mucho tiempo, un gran porcentaje de policías carecen de ética, principios morales y se aprovechan de las cosas fáciles. ¡Qué vaina!

“si no contamos la historia, corremos el riesgo de no saber quiénes somos, y lo que es peor, olvidar que hemos vivido”

Twitter: @nunez_centeno

ÚltimasNoticias

Noticias Relacionadas

© 2021 - Primera Fila C.A. - Venezuela
Diseño y desarrollo César Rojas & Nguyen Hernández