Cámara Venezolano Española pide regular vuelos para brindar seguridad a inversionistas
Negociación crucial en OMC sobre acceso a vacunas en suspenso por pandemia
Karol G sufrió grave caída en medio de un concierto
La venezolana Luiseth Materán viajó a Israel para el Miss Universo 2021
Hemorragia de Carmen Salinas estaría disminuyendo
El Barcelona triunfó sobre la hora ante el Villarreal
Palmeiras se coronó en la Copa Libertadores 2021 al derrotar 2-1 a Flamengo
Miku Fedor no le cierra la puerta a la Vinotinto
Venezuela suma siete medallas en los Juegos Panamericanos Juveniles Cali-Valle 2021
Iván Duque toma medidas para evitar propagación de variante africana del coronavirus
Miles de cubanos conmemoran un hito histórico de su lucha por la independencia
Miles de policías protestan en España contra una reforma legal del gobierno
EEUU admite que nueva variante ómicron podría haber llegado ya sin ser detectada
Peajes y el puente sobre el Lago pasarán a manos de la administración de Maduro tras victoria de Manuel Rosales
Knockout, ¿qué pasó?
Chávez y Maduro sin culpa
Indígenas Barí mantienen cerrada la Machiques-Colón en protesta contra el CNE
Superlano demandó “sensatez” a la FANB, al CNE y a la «cúpula chavista
Maduro pidió a la aviación venezolana estar alerta ante el narcotráfico
Venezuela sumó 9 fallecidos por Covid-19 este 26Nov
Next
Prev
noviembre 28, 2021
Hoy sábado 27 de noviembre de 2021 | Valor Petro: Bs. 257,9500 para la compra / Bs. 257,9500 para la venta | | IDI: 0,0224| | Sistema mesa de cambio: BCV: $ 4,5828 / BDV: $ 0,00 / BCV: € 5,1394 / BDV: € 0,00 | | Menudeo: $ 4,5828 / € 5,1394 para la compra, $ 4,6286 / € 5,1908 para la venta. |

“El secuestro de la verdad”

“El secuestro de la verdad”

Así se titula un muy interesante artículo de Joan García del Muro en el que describe la postverdad como una forma de totalitarismo, de apariencia casi banal, vacía de grandes ideales e incluso de ideología, y en consecuencia, muy peligroso. Postverdad es lo que viene después de la verdad.

Por eso, no es igual a la mentira, aunque con frecuencia las utilizamos  como sinónimos. Incluso la postverdad es más perversa que la mentira porque nos desarma. Si yo creo aún en la verdad, puedo revelarme contra la mentira y puedo exigir que no me engañen; pero si no creo en la verdad, si vivo en la era de “después de la verdad”, no estoy en condiciones de reclamar nada: todo acaba convirtiéndose en interpretaciones  y no hay forma de jerarquizarlas, pues todas valen por igual.

Si yo, por ejemplo, estoy sufriendo una injusticia, y quiero reclamar, el opresor me dirá: “Esa es tu versión de la justicia, la mía es otra y todas valen por igual”.

En el mundo de la postverdad, donde no existe ya la objetividad y no se toma en cuenta  la coherencia entre palabras y hechos, terminamos aceptando lo que  nos conviene. Por eso, lo propio de la actual situación es que nos tragamos sin problema todas las opiniones y  mentiras, y sólo aceptamos la verdad  de los míos.

Como no hay realidad objetiva, es el sujeto el que define los hechos. Todo depende de él, porque la  verdad solo es la propia versión del mundo y todo se define en función de ella. De este modo terminamos identificando la verdad con aquello que quiero que sea verdad, con aquello que me interesa que sea verdad, con lo que me beneficia o me confirma en mis principios.

Los hechos reales no desempeñan ningún papel en determinar si un discurso es o no verdadero; sólo lo será si las consecuencias satisfacen mis propios intereses o mis deseos de que sea verdad. Por ello, los políticos en la era de la  de la postverdad pueden afirmar hoy una cosa y mañana negarla o decir otra completamente distinta, sin problema.

Lo que ayer era verdad, ya no lo es, o no lo es para mí.  De este modo la afirmación de que algo existe puede ser verdadera incluso cuando ese algo no existe. Pensemos, por ejemplo en la afirmación de Reverol de que los apagones se deben a atentados terroristas, o  la repetida aseveración del gobierno de que la escasez y los problemas se deben a las sanciones del Imperio, o la afirmación de Padrino López, repetida una y otra  vez,  de que los militares están continuando la gesta libertadora de Bolívar.

Al  intentar crear la verdad, sin importar los hechos reales,  sólo pretenden  que sus  seguidores, crean que esa es la  verdad y se bloquee su capacidad de análisis. De este modo, la política, tanto de derecha como de izquierda,  no se orienta a provocar la reflexión, la objetividad, la coherencia, sino que apela a los sentimientos y pasiones más viscerales. El caso de Donald Trump es bien elocuente.

Ahora  bien, si sólo escucho  a los que están de acuerdo conmigo, si los otros me importan cada vez menos, estaré cada vez más dispuesto a combatirlos y negarlos.

De ahí la necesidad de una educación crítica, que promueva la reflexión y el discernimiento,   nos enseñe a analizar la coherencia entre vida y palabra, entre discursos y hechos;  que desnude las falacias de la postverdad y  cultive los valores humanos esenciales; que reivindique el testimonio  de vida  y la sinceridad, que  promueva un mundo equitativo y justo en el que todos nos respetemos en la diversidad, y podamos  vivir con dignidad.

@pesclarin

ÚltimasNoticias

Noticias Relacionadas

© 2021 - Primera Fila C.A. - Venezuela
Diseño y desarrollo César Rojas & Nguyen Hernández