Yilian Castillo se declara feliz y lleva el triunfo amarrado con el cabresto

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Uno oye el principio del cover del pasaje “Bellezas del Paso Arauca” de Víctor Brizuela, que hizo Yilian Castillo junto a los músicos Yerinson Castillo, Gailabi Jiménez, Salhom Zapata y Andrés León en una producción de Richard Cabrera, y la emoción  le crispa los pelos a uno. Es una sacudida que entra por el oído y entre pecho y espinazo estremece los tallos del espíritu. Y a quien no le ocurra así, es porque no es llanero. Quizás la grabación no es lo más nítido profesionalmente dicho. Pero allí se oye algo más grande, algo que roza ese infinito de cielo azul y verdor de horizonte cuando los ojos se pierden en el llano. Algo que deja un lamento, deja una alegría. Es esa sensación de estar en el lugar del paisaje aunque no lo estés. Es cuestión del lenguaje de los sentimientos. Eso lo hace posible la música. Sensibilidad pura.

La hija de Manuel Castillo

Yilian Castillo nació en San Fernando de Apure, estado Apure,  el 20 de  septiembre de 1974. Es la mayor de los seis hijos de Manuel Castillo y Nirsa Pérez de Castillo, también apureños, de San Rafael de Atamaica. Buena estirpe.

Por allá, por San Fernando, estuvo hasta los 14 años de edad. Los Castillo Pérez se mudaron a Calabozo, estado Guárico. Pero ya Yilian, desde los 4 años, mostró su vocación por el canto. Su padre notó esas cualidades y comenzó a orientarla y a ensayarla, con el fin de pulir con sus conocimientos el talento de la niña. La intuición no falló.

La orientación trascendió los espacios de la casa. La niña cantó en la escuela, cantó en el liceo. En 1990 representó a Calabozo en el festival Voz Liceísta. Es que casi toda  la familia es de cantantes, músicos y bailadores de joropo. Manuel Castillo, el padre de Yilian Castillo, es un excelente arpista. Es el autor del famoso pasaje “Brisas de Achaguas”, tan popular en la voz de Francisco Montoya, que mucha gente piensa que es obra de “El tigre de Payara. También es uno de los hermanos menores de Germán Rangel, aquel arpista que a principios de los años 60 llegó procedente de Apure a El Tigre, estado Anzoátegui, y comenzó a tocar el arpa con cantantes y otros músicos como “Catire” Carpio, Teresita Piñero, Lina Cova y Enrique Hidalgo. Así que ella es sobrino de Germán Rangel. Su sangre pasó por la Mesa de Guanipa.

En familia

Después del festival Voz Liceísta Yilian se integró al conjunto musical de la familia compuesto por su papá y hermanos, trabajando en diferentes escenarios. Igual siguió participando en los festivales realizados en  distintos estados del país. En su mayoría, figuró en los primeros lugares. Fueron 72 en total.  No podía ser diferente. Desde que abrió los ojos al mundo, escucha un arpa, un cuatro, unas maracas, una voz ensayando. Su casa parecía una jaula de pájaros, pero con la puerta abierta. Un trinar a cualquier hora del día.

Pasión, docencia y madre

Vino una pausa. Le dedicó tiempo a los estudios universitarios. Es licenciada en Educación Integral por la Universidad Nacional Experimental de Los Llanos Rómulo Gallegos. En esa casa de estudios trabajó seis años en el laboratorio de Odontología. Actualmente ejerce la docencia en educación básica.  Desde que era liceísta quería -y quiere todavía- estudiar Comunicación Social. Pero en Calabozo no había universidad que ofreciera esa carrera. Su pasión periodística se revela cada vez que comparte la biografía de algún artista en el grupo de whatsapp Locutores Activos. La Comunicación Social es una aspiración latente. Lo que Dios da nadie lo quita.

La pausa en la música continuó. Se entregó a las tareas de madre responsable. Tiene cuatro hijos. Raúl Arturo, Adrián José, Elías y Diego Alejandro. Todos músicos y cantantes. Los tres primeros viven en Bogotá, Colombia,  desde hace más de 3 años. Forman parte de una agrupación de mariachi. Mientras que Diego Alejandro permanece con ella en Calabozo. No se pierde la herencia.

Entre ir y venir

En los últimos años, en la música iba y venía. Hace unos diez años grabó con Dionisio Garrido el contrapunteo “No me gusta esperar mucho” con letra de Silvio Blanco. Sin embargo, siempre como que había algo más importante que dedicarle el tiempo necesario al cultivo de su talento artístico.  Antes de la pandemia y en medio de la pandemia hizo algunas grabaciones y se reencontró no sólo con la música. Se reencontró con parte de ella misma. La veta musical volvió a manar agua fresca. Es como el llamado del alma.

Más que un proyecto discográfico, inicialmente fue un trabajo como de pruebas. Además del cover de “Bellezas del Paso Arauca”, grabó “¿De qué tamaño me quieres?” de Reynaldo Armas con los músicos Miguel Castillo, Ángel Acevedo y Carlos Rivero; “Guayabo no va conmigo”, de autor con derechos reservados, con los mismos músicos, agregando a José Acevedo en las maracas. “Sin sentimientos” de Freddy El Grande, con los músicos José Andrés Ochoa, Gerson Guerrero y Mario Rafael Ochoa y “El sabor de la pasión” de Salvador Gamboa, con registro de los músicos recién mencionados.  Tanteos para pisar firme.

La educación se hace canción  

Después de esas pruebas, Yilian Castillo, le puso seriedad a la cuestión. Llevó a la música, llevo al canto al lugar que merece en su vida.  Arrancó el año 2021 “Feliz y triunfante”. Así se llama el promocional de seis canciones que acaba de grabar. Ese tema, “Feliz y triunfante” es de la autoría de Jim Darwin Silva. Es un bello pasaje en el que reposa el orgullo y la dignidad de la mujer cuando deja el pasado atrás y apenas voltea y mira por encima del hombro, ya no sabe si lo que ve son escombros o la desfiguración de lo que algún tiempo amó, pero ya no hay lugar para qué… lo que sí sabe es que a ella la felicidad le guiña el ojo y el triunfo va adelante, dejándole limpiecito el camino. La mujer germina sola cuando la tierra es buena.

Las otras canciones que están en esta producción discográfica de Yilian Castillo son: “Cómo olvidarte” de Euro Oliveros, “El rancho donde me crié” con letra de José Miguel Aldana Rojas y música de Diana Ruiz, “Luna clarita de mayo” con letra de Carlos Córdoba y música de Elvis Jaimes, “Monumento al llanero” de Carlos Cumarín y “Lo mejor del llano” de varios autores, entre ellos Jorge Guerrero, Francisco Montoya, Reynaldo Armas y Vitico Castillo. Más que un aval.

Los compañeros de melodía

En esta propuesta artística trabajaron los músicos Yerinson Castillos en el arpa, Shalom Zapata en el cuatro, Yofrank Pérez en las maracas y Luigi Salas en el bajo. El técnico de sonido es Ronald Salazar, del estudio Llanerías Record, ubicado en Calabozo, estado Guárico. Una serie de nombres que no parecieran llaneritos, pero son más criollos que un cristofué parado en el ala de un sombrero de cogollo. Copla y cuerdas.

Este material lo pueden disfrutar en You Tube y en las redes sociales de la cantante: Facebook: Yilian Castillo Instagram: Yilian_c whats app: 0424 3748313 fan page Yilian Castillo Canta. No la pierdan de vista.

Destellos de un paraíso

Entonces ya no es sólo las bellezas del Paso Arauca que se dibujan en el canto de esta apureña adoptada por Guárico. En su voz y en la melodía que la acompaña se dibuja la belleza de todo el llano; las dichas y las tormentas del amor. Se dibujan faenas, costumbres y querencias de este pedazo de patria,  que aunque nos duela, la amamos tanto como se ama una madre. Así mismo es. Por el amor a esta tierra, apenas revienta el arpa, se nos crispan los poros. Energía mágica.

Carlos San Diego