Destellos de la memoria / La antigua zona bancaria

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José «Cheo» Salazar

“La arquitectura es el testigo menos sobornable de la historia.”

Octavio Paz (1914 – 1998)

Poeta, ensayista, dramaturgo y diplomático mexicano.

Hay espacios geográficos en las ciudades, que por tener ubicados en su interior actividades industriales, comerciales, financieras, etc., se convierten en referencias para cualquier solicitud de orientación para ubicar la dirección exacta de otros tipos de negocios y domicilios. Nuestra ciudad tiene varios sitios referenciales. Unos vigentes y otros un tanto olvidados, pero que tuvieron muchos años de influencia en ese sentido, como por ejemplo, la antigua zona bancaria. Un área icónica.

La primera entidad bancaria que se instaló en la ciudad fue el Banco de Venezuela, exactamente, en el edificio propiedad, de don Stefano Massobrio y dónde había funcionado la segunda sede de la concesionaria de vehículos Chevrolet. En la calle Guayana e inicio de la calle Sucre. Luego en la misma área, pero al final de la avenida España, en el Edificio propiedad de Samih Murhib, llegó el banco Unión, que luego construyó sede propia al frente y, ahora en esa edificación, está abierto al público, el banco Banesco. Esos estaban en los extremos de norte a sur. Memoria contra el olvido.

En la esquina de la plaza Bolívar, diagonal al edificio Samih Murhib, instalaron el banco Latino, en el punto céntrico de la calle Guayana el Banco Nacional de Descuento, luego banco Orinoco y en la actualidad el Banco Occidental de Descuento, mientras que en la misma acera, al terminar, el lado oeste de la avenida España, donde está «Tu Cosmético», era el edificio de lo que fue, el banco Construcción. Todos los bancos estaban concentrados en el extremo noroeste del Casco Viejo de la ciudad. Eso convirtió el área en la zona bancaria.

Ese espacio del final de avenida España, la corta calle Guayana y la esquina de la plaza Bolívar, dónde termina la primera calle sur, concentró la actividad bancaria en los primeros años del pueblo, luego y en la medida que fue creciendo el área urbana de la ciudad, las entidades bancarias fueron migrando a sitios más accesibles y edificaciones más modernas y adecuadas. Esa es otra historia

En todo caso, quedó en la memoria colectiva de los tigrenses, de las generaciones viejas e intermedias, la antigua zona bancaria, como referencia para ubicar a cualquier visitante o transeúnte local, alguna dirección que le sea solicitada y quede en esos alrededores ¿Dónde funcionó el súper mercado Guayana de la familia Bonyuet? Te responderán: en la zona bancaria muy cerca del BOD, lo que era el banco Orinoco y antes el BND» ¿Entendiste? Y sino entendió, no es de El Tigre o anda más perdido que el hijo de Lindbergh.

Las edificaciones con su viejas arquitecturas permanecen en pie, todavía, como testigos silenciosos de las historias que por ellos pasaron, pasan y pasarán. Ellas no se pueden sobornar para que cambien o modifiquen su testimonio. Los habitantes de la ciudad lo vimos, vemos y veremos por muchos años más. Es un legado imperturbable de los primeros emprendedores de la ciudad, que quedó como una huella indeleble.

En lo que se rescate el Casco histórico, ese sector de la antigua zona bancaria, tendrá sus caminerías, jardinerías y pasarelas para integrarlas a lo que será en el futuro, un atractivo paseo turístico de la ciudad ¡Vale la pena!

Twitter: @Cheotigre

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