El «almirante» García volvió a la “nave” para guiarla con brújula triunfadora

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Caracas-. Sin duda alguna que Carlos García ya tiene un sitial de honor dentro de Navegantes del Magallanes, organización en la que ha ganado como jugador y mánager, a la que le ha dado los mejores compases de su carrera en ambas facetas. En esta temporada 2020-2021, tan extraordinaria como improvisada, el “almirante” ha demostrado su faceta de capitán que guía al barco hacia el mejor puerto posible.

El dirigente retornaba a los filibusteros tras cuatro años de su sonada salida en medio de la zafra 2016-2017, la única en su periplo dentro del dugout del estadio José Bernardo Pérez de Valencia que concluyó con registro negativo. Pero quizás esa acción finalmente fue un favor para él, pues no terminó como el estratega que quedó eliminado tras concluir la ronda regular, hecho que cayó en manos de Omar Malavé.

Eso defiende una imbatibilidad que parece, nuevamente, ratificarse en el presente curso. Cuando García dirige al Magallanes en la totalidad de la campaña, la “nave” va a la postemporada, como ocurrió en las justas 2009-2010; 2011-2012; 2014-2015 y 2015-2016.

En la actualidad, los carabobeños presentan récord de 20-14 y están a un solo encuentro de asegurar por lo menos un empate en la división occidental, dependiendo además de lo que ocurra con Bravos de Margarita, que de caer una vez más podría darle el pase a la tropa del timonel nativo de San Cristóbal.

Pese a que en las últimas zafras Magallanes había alcanzado las aguas superiores a la primera parte de los torneos, no hubo estabilidad en la dirigencia. Cuatro pilotos han dado las estrategias desde 2018 (Malavé, Luis Dorante, el mexicano Enrique Reyes y García), por lo que, la figura del “almirante” también va hacia mantener las cosas estables, más en medio de la tormenta que rodeaba y sigue rodeando al buque, el de las sanciones de MLB que no les permite jugar con elementos del beisbol organizado.

El récord de García en ronda regular al frente de los eléctricos es de 195 victorias y 160 derrotas. Solo los ha dirigido a ellos, y a Tigres de Aragua en tres encuentros de una postemporada, la de la 2017-2018.

Le queda amarrar el boleto a las semifinales, hacerlo en el primer lugar, para luego buscar la aspiración de la expedición, que es traer el preciado tesoro, el de campeón, como lo hizo en los 90’s en como pelotero y en el último título magallanero, en el certamen 2013-2014, ya al frente del timón.

Fuente Meridiano.net