Promesas verdaderas

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Pastor JESÚS MARTÍNEZ

Una Palabra pronunciada por Dios tiene un valor de una promesa solemne. Una vez pronunciada se convierte  en una verdad y Él la mantiene. Una promesa es una palabra que se proyecta hacia un momento temporal futuro, aún no ocupado. Va más allá de quién la pronuncia y de quien la recibe y determina un compromiso para quienes la suscriben en un futuro. Aquí la promesa (la declaración), se convierte en firmeza en el tiempo, porque es declarada a alguien (quien la recibe) y pronunciada por el que la promete, es este caso es el Señor, quien promete; esto  crea una relación determinada que   en el Antiguo Testamento se llamó «pacto». La promesa consiste en asegurar una acción continua futura a favor de alguien es cuando aparece la expresión: «Yo estaré con ustedes», puede tratarse de un solemne pacto relativo a una relación mutua e imperecedera. Cuando Dios pronuncia una palabra puede efectivamente cumplirla, porque su palabra nunca vuelve vacía: «Y así será mi Palabra que sale de mi boca, no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero y será prosperada por aquello por la cual la envíe», Isaías 55:10-11.

Hoy tú y yo podemos hacernos receptores de dichas promesas, que en el pasado se convirtieron en una esperanza tangible, para un pueblo llamado Israel. La primera promesa fue hecha a Abraham: «Haré de ti una nación grande y te bendeciré y por esta causa serán bendecidas en ti, todas las familias de la tierra», Génesis 12: 2-3. En el transcurrir del tiempo, vemos a Josué cómo poseedor heredero de dichas promesas: «De esta manera dio Jehová a Israel toda la tierra que había jurado a sus padres, y la poseyeron y habitaron en ella», nunca faltó la palabra en todas las buenas promesas que Jehová había hecho a la casa de Israel; todas se cumplieron» Josué 21:43-45. Una de las cualidades que posee Dios en su compromiso, en su pacto, es la fidelidad, la lealtad y así mismo espera del que la recibe, el compromiso de creerla y ejercer su fe para que ella en el transcurrir del tiempo tenga su canal cumplimiento. Josué conquistó una tierra que fue pronunciada a sus antepasados. Hoy sucede lo mismo contigo  y conmigo, Dios no cambia en el tiempo, en el no existe sombra de variación porque no está sujeto al tiempo como nosotros. «Para que por dos cosas inmutables (que no pueden ser cambiadas o alteradas), en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo los que hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros», Hebreos 6:18. Por eso sus promesas son verdaderas para ti y para mí hoy acercándonos con confianza, con fe, con convicción mi compromiso, es creer para que Él también pueda cumplir, sellar el pacto de la promesa.

Hoy necesitamos más que nunca creer, para no sucumbir, en la confusión que golpea a la humanidad , salir de los traumas, del pasado que nos persigue, a las rupturas, las heridas del alma que no sanan, debemos asirnos, agarrados de sus promesas que hay muchas para nosotros . «Acerquémonos con confianza al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar el oportuno socorro». Hebreos 4:16. Ten confianza. Cree a sus promesas. Bendiciones siempre.

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*Pastor evangélico.