En el Club Oficina Uno el último show lo monta el abandono

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El sitio que fue escenario de espectáculos internacionales y de convivencia social de trabajadores de la industria petrolera y la comunidad hoy se muestra desmantelado

El Tigre.- Ventanas arrancadas con marco y protectores, ductos de aires acondicionados destrozados y desmantelados, huecos en las paredes de donde fue sustraída alguna puerta, parte de techo robado y rodeado de maleza, es el parte del rostro que hoy presenta el Club Oficina Uno, ubicado dentro del campo residencial Campo Oficina en El Tigre.

Este club creado por la empresa petrolera para la recreación y desarrollo cultural de sus trabajadores, sus familias y la comunidad en general, de ser una referencia para la presentación de artistas de calibre internacional y nacional, en pocos años ha sido abandonado y paulatinamente desmantelado, en una aparente situación de indolencia.

Así luce actualmente la entrada a lo que fue uno de los mejores club de El Tigre.

Arrasado como por huracán

Benito Rodríguez, un vecino del sector Pueblo Ajuro de El Tigre, que atravesaba la calle principal de Campo Oficina, en la que está ubicado el club, frente a la escuela El Tigre Pdvsa, recordó que ese lugar no sólo fue escenario para la presentación de espectáculos artísticos, “era un club familiar, había una tasca con su buena cocina que en nada tenía que enviarle a las mejores tascas de la ciudad; funcionaban oficinas administrativas; los artistas plásticos tuvieron su sede allí. Hoy no queda nada de eso. Da lástima. Está en ruinas. Los baños, el auditorio, las puertas, los aires acondicionados, las ventanas, el techo, hasta los bloques donde era el parque infantil se los han llevado. Como que pasó un huracán por allí”, comenta.

Desguarnecido

Por su parte, una señora residente de Campo Oficina, que no quiso que se mencione su nombre, acotó “que antes aquí no había comando alguno de la Guardia Nacional Bolivariana y ese club funcionaba toda la semana y no se perdía nada, no se robaban nada; ahora está la Guardia aquí adentro en Campo Oficina, y los ladrones han destrozado y robado todas esas cosas, esas instalaciones; ya no dejan nada y no me van a decir que no oyen a los ladrones; los golpes que dan para arrancar los barrotes de las ventanas y que tampoco los ven de noche cargando como bachacos; claro que los ven y saben lo que pasa; pero ocurre que ese club no le duele a nadie, por eso lo han arruinado, por eso dejaron que se perdiera”.

Aspecto ruinoso muestran las instalaciones del antiguo centro socio-cultural.

“Mi papá me decía que aquí se presentaban grandes eventos de galerones; se presentó Simón Díaz, María Teresa Chacín, Rosa Virginia Chacín, Gal Costa y tantos otros artistas y hoy lo que hay allí son ratones y alimañas”, precisó la mujer.

Insignias de milicia

En lo que queda de pie del club, al parecer, funciona el Batallón de Milicia Territorial de Empleo General Gran Mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre; según se lee en la pared de entrada al local.

De acuerdo a esta identificación en la pared, el club es sede de un batallón miliciano.

Recuperación

En las condiciones en que se encuentra todo el sector de Campo Oficina, en avanzado estado de abandono por parte de las autoridades y de la empresa Pdvsa que en todas sus anteriores denominaciones: Mene Grande, Meneven, Corpoven, ha prestado atención a ese campo residencial, es difícil pensar que pueden invertir para recuperar la estructura del Club Oficina Uno; pero lo ideal sería que fuese recuperado y puesto al servicio de la comunidad. (CSD).

Ductos de aire acondicionado y ventanas han sido víctimas del desmantelamiento.