Los partidos, sus líderes y la unidad

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José “Cheo” Salazar

“¡Unión! ¡Unión! ¡O la anarquía os devorará!”
Simón José Antonio de la Trinidad Bolívar y Palacios (1783 – 1830)
Militar, político y libertador de América.

Estoy perfectamente claro: sin partidos políticos, no puede funcionar ninguna democracia. Y, también, entiendo que cada organización política, tiene sus líderes. Es obvio. Todo eso funciona en los países con ejercicio pleno de las libertades públicas y, dónde el liderazgo político es respetado. Eso no tiene discusión. En la actualidad, Venezuela no disfruta de ese sistema libertad y está sometida, por un régimen usurpador el cual, sin lugar a duda, implantó una dictadura con cierta fachada democrática, pero dictadura al fin y con pretensiones de perpetuarse. Vivimos esa triste realidad.

No hay dudas. Estamos en dictadura. Entonces hay que entender también que, existe una situación excepcional y como tal tiene que enfrentarse. Todos respetamos las organizaciones políticas y sus líderes, pero en esta situación, dónde la democracia esta proscrita, nos vemos obligados a exigir a los partidos políticos democráticos y su liderazgo unidad, unidad y más unidad. En ese sentido es importante, por los momentos, que zanjen diferencias ideológicas, filosóficas y doctrinarias, para unirse y trabajar en un objetivo común: el rescate de la libertad, democracia y constitucionalidad. Es un deber de patria.

La sociedad democrática del país, que es inmensamente mayoritaria, está convencida de que, no es tiempo de parcialidades políticas y rivalidades entre los líderes. Es hora, repito, de UNIDAD. En tal sentido hay que ponerse de acuerdo en una estrategia única y actuar en bloque. En el municipio Simón Rodríguez, cuya capital es El Tigre, nuestro espacio vital, hicimos un ejercicio bien importante de UNIDAD. Los dirigentes de oposición, sin importar cargo en las estructuras partidistas o los grupos a los cuales pertenecían las organizaciones partidistas a nivel nacional, nos reconocimos, nos unimos y actuamos en consecuencia. Los resultados fueron exitosos.

Esa maravillosa experiencia puede y debe replicarse. La unidad en medio de la diversidad es posible y se hace realidad si nos reconocemos en igualdad de condiciones. Nadie es más importante que otro. Es indispensable la horizontalidad, la confianza, la estrategia e identificar muy bien el enemigo y el objetivo. La dispersión, la división y las ambiciones, tenemos que reconocerlo con humildad, nos han hecho y hacen mucho daño, además de contribuir con la anarquía. El pueblo venezolano merece un liderazgo consciente de su rol histórico. El fracaso de los partidos políticos y sus líderes, no hay dudas, hunde al pueblo en la desgracia. Los daños son inconmensurables.

Hay que hacer un esfuerzo por y para la unidad verdadera, cierta y sin equívocos. En la unión está la fuerza y sin unidad nunca lograremos salir de este régimen. Hagamos ese esfuerzo unitario y conste: no es ingenuidad, es un clamor popular. Hay que poner oído al pueblo doliente y sufriente. Nunca olvidéis. El juicio de la historia no perdona.

@Cheotigre